Claves para disfrutar de Candeleda

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Claves para disfrutar de Candeleda, el pueblo más piropeado de la Sierra de Gredos

Si las vacaciones se presentan como un sueño lejano, siempre puedes regalarte un fin de semana de desconexión en algún destino cercano como Candeleda, la localidad de Ávila que más ‘likes’ acumula en Instagram.

A veces nos empeñamos en elegir destinos de vacaciones pomposos cuando todo lo que necesitamos está a apenas unos kilómetros. Esa es la conclusión a la que llegamos al descubrir Candeleda, un pueblo de origen medieval de apenas 5.000 habitantes situado en el Valle de Tiétar (Ávila) y arropado por la imponente Sierra de Gredos. Definido por su gente amable, sus generosos paisajes y sus temperaturas generalmente suaves, aquí encontramos la calma que a veces se nos escapa en las grandes ciudades. Si a esto le sumas su conveniente ubicación a poco más de dos horas de Madrid, tienes todos los componentes que necesitas para una perfecta escapada de fin de semana.

De entre todos los rincones que merecen ser incluidos en nuestra ruta por Candeleda, hay uno que nunca pasa desapercibido: la Casa de las Flores. Este esquinazo de piedra, balcones de madera y maceteros repletos de color se ha convertido en el lugar más fotografiado del pueblo. Además, da cobijo al Museo del Juguete de Hojalata, una parada obligatoria tanto si viajamos con niños como si queremos hacer memoria entre las 2.000 reliquias con las que nos divertíamos los no tan pequeños.

Disfrutar de Candeleda

La Casa de las Flores da a la discreta Plaza Mayor, donde también encontramos el Ayuntamiento de la localidad, y si continuamos por la calle Domingo Labajo en apenas dos minutos llegaremos al verdadero corazón de Candeleda: la Plaza del Castillo. Aquí no busques grandes fortificaciones, donde una vez se alzó la Fortaleza de las Condes de Miranda hoy encontrarás cuatro esbeltas palmeras presidiendo el lugar.

Las casas entramadas nos acompañan mientras deambulamos por la localidad, siendo la Calle del Moral, la Calle de la Corredera y la Calle del Pozo algunos de sus mejores escaparates. No muy lejos de esta última se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, una joya que data del Siglo XV plagada de detalles en su interior.

Si viajamos durante los meses de verano, veremos que darse un chapuzón en las piscinas naturales o “charcos” de Palomas Carreras que brotan de la Garganta de Santa María es un pasatiempo infalible. Naturaleza, calma, agua fresca… ¿Qué más podemos pedir?

El senderismo también es una de las opciones de entretenimiento más perseguidas en Candeleda así que los amantes de este deporte tienen el reto de completar los 14 kilómetros que permiten ascender hasta el Puerto de Candeleda a más de 2.000 metros de altura y así pasar por otro de los rincones más fotografiados, la Puente del Puerto.

¿Caminar te sabe a poco? Quizás prefieras surcar los cielos que cubren la Sierra de Gredos en parapente.

Sus paisajes de cuento y su tranquilidad lo han convertido en un destino ‘detox’ al que no se resisten ni las reinas de Instagram

Fuente – elle.com